SADOP Córdoba advirtió que los préstamos para la compra de notebooks "no resuelven el problema de fondo"

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Desde el gremio valoraron la iniciativa del Gobierno nacional en medio de la pandemia, aunque manifestaron que las patronales son las que deben garantizar los recursos tecnológicos necesarios para el trabajo docente a distancia.

Foto: SADOP Córdoba

El Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) seccional Córdoba expresó su postura luego de que el Gobierno nacional lanzara líneas de crédito especiales para que las y los docentes adquieran computadoras personales.

En primer término, la organización que encabeza Gerardo Bernardi valoró la iniciativa y la catalogó como positiva. "Reconocemos el gesto y el esfuerzo del Gobierno al ofrecerlo y nos parece bien que esté presente en este momento de deterioro social-económico producto de la pandemia", señaló el titular del gremio en un comunicado.

Pese a ello, desde SADOP afirmaron que existen aspectos del programa que merecen ser revisados y modificados, tales como cupos, restricciones de acceso para las y los extra-programáticos, entre otros puntos.

"Las posibilidades de acceso se agotaron rápidamente (somos más de un millón de docentes en todo el país y se ofrecieron solamente 25 mil oportunidades) y, además, genera una discriminación hacia los muchos docentes que se desempeñan en materias extra-programáticas, puesto que los requisitos los excluyen", manifestaron.

Foto: Diario Sindical (archivo)

Por otra parte, las y los docentes privados de Córdoba aseguraron que las patronales son quienes deben garantizar los recursos tecnológicos necesarios para el trabajo docente a distancia, más todavía si se toma en cuenta la caída que el poder adquisitivo que el sector padece en la actualidad.

"Hoy una maestra/o de grado recién iniciada/o percibe $37.000, cifra que está por debajo de la línea de la pobreza (ronda los $44.000) y muy por lejos de la posibilidad de acceder a la computadora o al crédito para obtenerla. No es justo que nosotros debamos comprarnos nuestras propias herramientas de trabajo, porque la Ley de Contrato de Trabajo lo establece y que por las razones antes expuestas", afirmaron. 

Y añadieron: "Las cámaras empleadoras que nuclean a los institutos privados de enseñanza asumieron el compromiso de disponer y ampliar los recursos tecnológicos para los docentes según lo determina el artículo 7 del acta acuerdo que el 4 de junio del 2020 ellos mismos firmaron en el ámbito de la Paritaria Federal Docente; regulación que la Ley de Teletrabajo recientemente sancionada vuelve a ratificar".

Foto: Diario Sindical (archivo)

Ante este panorama, SADOP Córdoba demandó mayor compromiso de empleadores y empleadoras para dar continuidad del proceso educativo bajo las nuevas condiciones de virtualidad que impone la emergencia sanitaria.

"Necesitamos que las patronales se solidaricen con la situación y hagan los esfuerzos necesarios para poner a disposición de los docentes los medios tecnológicos vitales para garantizar una exitosa continuidad del proceso educativo aún de modo remoto. Más, teniendo en cuenta que, posiblemente y según las aseveraciones de los ministros de Educación, en el futuro post pandemia convivan de una u otra manera los dos modos de enseñanza-aprendizaje: el virtual remoto con el presencial", detalló la organización.

"Hemos elevado un reclamo a las cámaras empleadoras del sector, que apunta a considerar muy especialmente la situación de aquellos docentes que realmente necesitan esos insumos ya sea por no tenerlos o porque están en condiciones inapropiadas y no pueden afrontar otro gasto más a pesar del esfuerzo realizado por el Gobierno nacional", señala el comunicado emitido por SADOP Córdoba.


CyMAT

Desde el gremio también se expresaron en relación a los problemas que el sector docente padece como consecuencia del trabajo a distancia.

Dicha modalidad, advirtieron, "ha vulnerado notablemente" las condiciones de medio ambiente y trabajo (CyMAT). "Estamos trabajando mucho más horas y el nivel de atención constante a nuestros alumnos más las innumerables reuniones y la disponibilidad de recursos nos genera una jornada laboral desorganizada; muchísimas horas invisibilizadas que no están ni social ni salarialmente reconocidas y con un elevado costo por el riesgo para nuestra salud psico-física", denunciaron.

Y ampliaron: "Hemos perdido el derecho a la privacidad y a la desconexión (digital y laboral) y, por si esto no fuera poco, estamos pagando de nuestros paupérrimos salarios los gastos que insume la educación virtual: conectividad, abono mensual del teléfono (con más datos móviles para poder atender a toda la demanda de tareas), electricidad, fotocopias, acondicionamiento de nuestros espacios hogareños y todo sin que todavía nos hayan reintegrado un solo peso". 


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