La nociva incorporación de las nuevas tecnologías en el ámbito laboral

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Por: Carlos Cafure* 



Todos los trabajadores estamos absolutamente de acuerdo en que debemos adaptarnos a las nuevas tecnologías en cada una de las actividades, ya sean estatales o privadas.

Pero desde hace unos años, especialmente en el Gobierno de Cambiemos, se han impulsado iniciativas que buscan una inadecuada incorporación de los avances técnicos en el trabajo.

En el último tiempo, el Estado ha planteado que las tecnologías deben reemplazar al trabajo humano, aumentando los elevados índices de desocupación que ya existen. También se han consentido situaciones de competencia desleal que perjudican a actividades que tributan al Fisco y cumplen con todas las obligaciones que se les exigen desde el mismo Estado.

Un claro ejemplo de ello es la falta de sanciones a los servicios paralelos de transporte automotor de pasajeros que no se encuentran regulados mediante las ordenanzas pertinentes (de taxis y remises), que no cuentan con las habilitaciones municipales correspondientes, y que se publicitan por cualquier medio de programas electrónicos, sistemas informáticos, redes sociales y aplicaciones para teléfonos móviles y tabletas electrónicas. Entre ellos podemos destacar a Uber, Cabify, etcétera.

Desde el propio Estado se debería proteger la actividad de taxis y remis, facilitando la incorporación de herramientas como aplicaciones propias, pero debidamente autorizadas y reguladas por ordenanza.

Es más que claro que el ejercicio del transporte automotor de pasajeros por fuera de la ley genera una clara competencia desleal en relación a los taxis y remis. 

Ello se evidencia en un simple hecho: quienes trabajan fuera del marco legal a través de aplicaciones no invierten, no garantizan el correcto funcionamiento del servicio y no cuentan con dispositivos de comunicación, seguridad y ubicación. Tampoco se someten a inspecciones municipales, evaden impuestos, lo cual genera hechos de inseguridad para los pasajeros y precarización laboral para la actividad de taxis y remis. 

Las nuevas aplicaciones tampoco cuentan con seguros que cubran los riesgos de las personas transportadas, por lo cual ni los conductores ni las empresas de transporte por plataformas electrónicas son responsables solidarios por daños que se pudieran ocasionar a usuarios o terceros durante la prestación del servicio.


Autoservicio de combustibles

Otro ejemplo de la inadecuada incorporación de la tecnología al ámbito laboral se puede advertir en la iniciativa impulsada por la Secretaría de Energía de la Nación y las empresas petroleras, la cual busca habilitar el autoservicio de combustible en Argentina.

Esta medida va en contra de los trabajadores de las estaciones de servicio de todo el país, y constituye un nuevo avance hacia la flexibilización laboral.

Al impulsar estas medidas, el Gobierno busca sustituir al trabajador de estaciones de servicio por la tecnología, cuando en definitiva se debería lograr que los avances técnicos sirvan a esos mismos trabajadores para mejorar la prestación de servicios. Bajo ningún concepto, la iniciativa puede tener como objetivo excluirlos.

Por las características que son propias de la actividad de estaciones de servicio, podrían generarse situaciones riesgosas que deriven en eventuales accidentes si es que el autoservicio no es incorporado de manera adecuada.

Por ello es importante señalar que el uso directo de surtidores por parte de los clientes -sin los elementos y medidas de seguridad adecuadas-,  generaría un altísimo riesgo para las personas y sus bienes.

Ello contrasta con la situación actual, donde la actividad que realizan los trabajadores de estaciones de servicio se efectúa bajo los más estrictos niveles de control de calidad, comercialización, seguridad y protección del medio ambiente.

Un Estado eficaz debe defender siempre el trabajo argentino; pues si no lo hace se posiciona en contra de los propios trabajadores. Un Estado fuerte debe generar políticas de creación de trabajo digno conforme al marco legal laboral argentino. Un Estado eficiente debe prohibir que multinacionales compitan deslealmente a costa de los trabajadores argentinos. Un Estado presente debe colaborar para que las nuevas tecnologías complementen el trabajo humano sin exclusiones. Un Estado comprometido con la población debe promocionar el buen uso de las  nuevas tecnologías.

*Abogado laboralista


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