La CGT repudió a los empresarios que no acompañaron el convenio contra la violencia de género y acoso laboral

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Desde la central obrera afirmaron que la actitud de las patronales locales “deja en evidencia su falta de sensibilidad y compromiso con los sectores más vulnerables".

Foto: EFE

A fines de la semana pasada, la Conferencia Internacional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobó el convenio 190 y una recomendación contra la violencia y el acoso en el mundo del trabajo.

Con 439 votos a favor, 7 en contra y 30 abstenciones, la nueva normativa internacional apunta proteger a las y los trabajadores, con independencia de su situación contractual.

Pese a que la norma significa notables avances para las y los trabajadores de todo el mundo, el empresariado argentino fue parte del grupo que resolvió abstenerse al momento de considerar el convenio en la conferencia que tuvo lugar en la ciudad de Ginebra, Suiza.

La decisión adoptada por los empleadores locales fue rechazada tajantemente por la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT), central que afirmó el accionar de las patronales "deja en evidencia su falta de sensibilidad y compromiso con los sectores más vulnerables y su desinterés en la defensa de los derechos laborales y humanos más elementales de los trabajadores”.

A través de un comunicado firmado por los secretarios generales, Héctor Daer y Carlos Acuña, y los secretarios de Relaciones Internacionales y Prensa, Gerardo Martínez y Jorge Sola, respectivamente, la central obrera afirmó que los empresarios hacen “retroceder a la Argentina a nivel internacional en términos de equidad y garantía de derechos”. 

"La temática de la violencia y el acoso laboral fue uno de los ejes centrales que rigieron la cumbre de la OIT en su centenario y, por sus connotaciones e implicancias en la defensa de los derechos laborales y humanos de los trabajadores. El convenio 190 contó con la mayoritaria adhesión y aprobación de la Asamblea", remarcaron desde la CGT.

El convenio entrará en vigor doce meses después de que dos Estados miembros lo hayan ratificado. En tanto que la recomendación, que no es jurídicamente vinculante, proporciona directrices sobre el modo de aplicar la normativa.

Una vez que el convenio sea ratificado por el estado argentino, pasará a integrar la normativa de rango supralegal -con importancia mayor a la de las leyes locales- y servirá para regular la propia ley nacional.

En 2011, la Conferencia Internacional del Trabajo adoptó el convenio 189 sobre las trabajadoras y los trabajadores de casas particulares, el cual fue ratificado por Argentina durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.


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