Ni un solo voto a los candidatos de la flexibilización laboral

Editar noticia
Desde que asumió, el Gobierno de Mauricio Macri instaló en el imaginario de la población la necesidad de aprobar la flexibilización laboral en Argentina.



Por: Carlos Cafure (abogado laboralista)

A lo largo de su gestión, Cambiemos ha fogoneado la idea de instalar una flexibilización laboral en nuestro país. Todo ello a través de diversas maniobras tales como estigmatizar al sindicalismo en general, denostar los convenios colectivos que garantizan condiciones dignas de trabajo, criticar los los buenos salarios o ligar el desempeño de los abogados laboralistas a presuntas "mafias de los juicios". 

Las políticas de flexibilización nunca dieron resultados en Argentina, y la muestra de ello se encuentra en lo sucedido durante la década del noventa: los resultados fueron ruinosos, no solo para los trabajadores sino también para la República.

En el contexto de las elecciones que se aproximan en Córdoba y en todo el país, se escucha permanentemente a distintos candidatos aspirantes a cargos ejecutivos y legislativos con discursos abiertamente flexibilizadores en materia laboral y de perfil antiobrero.

“Hay que privatizar", “son trabajadores ineficientes", “hay que ir por los convenios colectivos llenos de privilegios”, “voy a terminar con los aprietes de este gremio", “estos trabajadores ganan demasiado”, son las frases favoritas de algunos aspirantes. Revuelve el estómago y da asco da escuchar a una clase dirigente tan básica, mediocre e ineficiente. 

¿Y si los ciudadanos diéramos nuestra opinión sobre esta clase política? 

Gran parte de la casta política vive del Estado desde hace años. Se cerraron las puertas de los partidos políticos, no se permiten elecciones internas y se ponen los candidatos a dedo en función de parentezcos. Tienen privilegios, ganan demasiado, casi siempre son los mismos (saltando de un cargo al otro), no brindan soluciones y mienten con promesas incumplidas. Cuando estos dirigentes arriban a espacios de poder, toman medidas en contra del pueblo y anuncian políticas que empeoran la vida de los trabajadores, jubilados y sectores vulnerables. Esa casta es la principal responsable de que estemos hundidos.

¿Habrá candidatos en serio para las próximas elecciones?

¿Habrá candidatos que hablen de justicia social, de defender y dignificar la vida de los trabajadores?

¿Habrá candidatos que hablen de estatizar las empresas que fueron privatizadas?

¿Habrá candidatos que hablen de terminar con las privatizaciones y tercerizaciones en diferentes áreas del Estado municipal, provincial y nacional para mejorar, capacitar y devolver aquellos trabajos que fueron originariamente de los estatales?

¿Habrá candidatos que hablen de mejorar los convenios colectivos, de combatir el trabajo no registrado, de sustituir los planes por trabajo genuino y crear nuevos puestos de trabajo?

¿Habrá candidatos que hablen de nivelar hacia arriba los salarios de los trabajadores?

¿Habrá candidatos que hablen de tener relaciones maduras con los gremios de cada actividad?

¿Habrá candidatos que hablen de dignificar a cada trabajador en Córdoba y en el resto del país?

¿Habrá candidatos que se comprometan a trabajar en la aprobación de leyes que aborden las distintas problemáticas de los activos?

Es por todo ello que los trabajadores no debemos regalarle el voto a verdugos en las futuras elecciones.

¿Se imaginan otros cuatro años de políticas antiobreras como las que tomó el actual Gobierno nacional en complicidad con muchas administraciones provinciales?

Es tiempo de que los trabajadores hablemos en las urnas. Pero es importante mandar un claro mensaje para las próximas elecciones: no votaremos por los candidatos de la flexibilización laboral.


Compartir esta nota



El uso, difusión, reproducción, copia, reutilización y redistribución de los contenidos de este sitio son libres SOLO si se cita la fuente.