La CTA-A alertó sobre la desigualdad de género en el ámbito científico

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Débora Imhoff, investigadora y secretaria de Formación de la CTA Autónoma de Córdoba, se refirió a las desigualdades de género en la Ciencia.

Foto: CTA Autónoma de Córdoba

A más de una semana del Paro Internacional de Mujeres, la secretaria de Formación de la CTA Autónoma de Córdoba, Débora Imoff, advirtió sobre las inequidades de género en el ámbito científico.

En el marco de las políticas de ajuste que el gobierno nacional aplica en la órbita de la Ciencia, Imoff aseguró a través de un documento que las históricas desigualdades entre varones y mujeres hacia dentro del mundo científico adquieren un "matiz preocupante".

En ese sentido, la dirigente se refirió al panorama que afrontan las trabajadoras tras los despidos injustificados en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial -INTI-: "El 70% de los/as 258 despedidos/as son mujeres. A su vez, si bien dentro de la academia la brecha salarial por género es menor que en otros ámbitos, la preocupante caída del poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras de la ciencia, así como la ausencia de un convenio colectivo de trabajo específicamente para quienes nos desempeñamos en CONICET, han agravado la situación de desventaja de las científicas".

Imoff señaló, además, que la segregación horizontal y vertical continúa signando las trayectorias de las mujeres científicas, quienes siguen siendo excluidas de los cargos jerárquicos en institutos y organismos.

"Tomando como ejemplo la carrera de Investigador/a científico/a del CONICET, encontramos que el 60% de los cargos de menor jerarquía son ocupados por mujeres, mientras que sólo el 25% de los cargos de mayor jerarquía (Investigador/a Superior) son detentados por científicas (según los últimos datos públicos disponibles)", comentó.

Y agregó: "Para las científicas que optamos por la maternidad, la situación de desventaja es aún más acuciante: las licencias por maternidad son muy breves, las licencias por paternidad casi inexistentes, no hay guarderías en los lugares de trabajo ni espacios para la lactancia, y la 'carrera' se ve fuertemente lesionada". 

Ello, según estableció la dirigente gremial, no solo se debe a "estándares de evaluación androcéntricos" sino también al hecho de que el sistema científico diagrama sus rutinas y actividades en torno a una organización machista del uso del tiempo, incluyendo "formas de estar en el lugar de trabajo marcadas por la plena disponibilidad" sin considerar el rol preponderante que las mujeres poseen en las tareas de cuidado.

Otro de los puntos a los que aludió Imoff tiene que ver con las desigualdades simbólicas. "Nuestros aportes al campo científico son menospreciados. Valga al respecto como caso paradigmático, el hecho de que en toda su historia, sólo el 3% de los Premios Nobel han sido otorgados a mujeres", advirtió.

Y añadió: "Ello va de la mano con ciertos discursos hegemónicos que nos privan de 'autoridad científica': para nuestra sociedad quienes 'saben' son ellos. Además, el lenguaje científico reproduce el androcentrismo lingüístico promulgado por la Real Academia Española: escribimos en masculino invisibilizando no sólo a las mujeres que forman de nuestros estudios, sino a nosotras mismas como autoras".

Asimismo, la secretaria de Formación de la CTA Autónoma de Córdoba argumentó que los planes de estudios de escuelas y universidades también invisibilizan los logros de las mujeres: "estudiamos a los 'grandes hombres'. En consonancia, el estereotipo hegemónico de quien se desempeña en ciencia es el del 'científico' varón, y por ello resultan sustanciales las acciones orientadas a revalorizar socialmente los aportes femeninos al campo científico, al tiempo que brindar a niñas y jóvenes otros 'modelos' a seguir".

Por último, Imoff explicó que la violencia machista no es ajena a las mujeres del ámbito de la ciencia. "Ello incluye no sólo una multiplicidad de violencias simbólicas como las recién detalladas, sino también experiencias concretas de acoso y abuso sexual que son fuertemente silenciadas y disciplinadas al interior de la comunidad científica, y para las cuales aún contamos con escasas herramientas institucionales de defensa y prevención", sentenció.


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